Si sentí.

A lo largo de mi vida, yo he querido muchísimas cosas. Recuerdo una vez como en primer o segundo grado de la escuela, teníamos una competencia de carritos a control remoto y yo me moría por un carrito a control remoto sin cable, porque el mío tenía un cable que conectaba el carrito al control (¡No sé quien pensó en tan mala idea!). Recuerdo que mi mamá me compró un pick-up a control remoto, ¡Finalmente sin cable! y el día de la competencia en la escuela no gané, pero tenía mi carrito sin cable y era el más feliz.

Ya para el colegio, recuerdo que dentro de nuestros estudios artísticos teníamos que elegir 2 ramas, hacer pruebas en ambas ramas para aprobar alguna de las 2 y especializarnos los 2 últimos años en ella. Yo no era precisamente talentoso para la escultura (y así me lo hicieron saber los jurados), sin embargo; dado mi dedicación y esfuerzo, me permitieron tomar escultura como mi especialidad de graduación, ¡Otra contentera!.

Ya para la universidad, no sabía que quería estudiar pero sabía que quería ir a la UCR. Mi examen de admisión resultó significativamente alto y podía elegir la carrera que quisiera, ¡Cuanta fortuna!

A_G8A9171sí también una vez me propuse ser diseñador de modas, y heme aquí ahora, diseñador graduado. No fue fácil, no fue rápido ni tampoco fue el camino sencillo, pero fue el correcto. A lo largo de este camino he ido conociendo tantas personas que ven algo en mi que ni siquiera yo puedo reconocer en mi mismo; tantas personas que han señalado el talento con el que he logrado desarrollar mi línea de moda y cada una de mis prendas. Hay inclusive personas que me han escrito de manera anónima expresando su admiración, clientes satisfechos que escriben algún comentario denotando lo especiales que se sintieron al vestir mis prendas o menciones online resaltando puntos fuertes sobre aquello que he creado. Eso me ha llenado de una manera más allá de lo que yo pueda explicar.

 

Es tal vez por todas esas hazañas de alcanzar aquellas metas propuestas y todo el apoyo de las personas a mi alrededor, que no soy el mejor para lidiar con el rechazo, el no poder hacer algo, el verme imposibilitado de llevar a cabo otra meta aún más grande que la anterior.

Hoy vi una puerta cerrarse, y me dolió. Me dolió ver que a veces no importa el talento, no importa el esfuerzo, no importa tener un trabajo de calidad que antecede, a veces hay situaciones fuera de nuestras manos que no podemos manejar, ¿y como no sentirse desesperanzado ante tales situaciones?.

Si me sentí. Si me sentí apaleado. Y después de estar tirado en la cama reflexionando al respecto antes de levantarme por el desayuno, me comprometí a una cosa: Iba a sentirme mal solo hasta el medio día, no más. Y conforme fueron pasando las horas, fui recordando quién soy yo, de qué estoy hecho, las hazañas que he logrado y todo el camino que he recorrido. Recordé esos mensajes anónimos de admiración y todos aquellos gestos de motivación de tantas personas a mi alrededor que me aprecian y me quieren.

Sí, si duele. Pero solo duele en la medida que dejemos que nos afecte. Cuando las cosas salen mal, la vida sigue caminando y no se detiene a lamentarse con nosotros, así que tampoco nosotros podemos detenernos a lamentarnos.

IMG_9742

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s